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Principio de funcionamiento

Básicamente, los sistemas de flujo de aire para quirófanos de Telstar obtienen los mejores resultados técnicos mediante la combinación de aire, filtros HEPA, laminadores y la estructura mecánica (plenum, cubierta). La combinación óptima de estos elementos produce aire ultralimpio y prácticamente exento de turbulencias, también llamado flujo laminar o flujo de desplazamiento.

Aire

Para su correcto funcionamiento, los quirófanos dependen de un suministro de aire adecuado.

El aire, proveniente del exterior, debe ser tratado específicamente antes de entrar en el quirófano. Para lograr un sistema de flujo de aire eficaz resulta necesario mantener una diferencia de temperatura entre el aire suministrado y el de la sala. 

Los valores de humedad, limpieza, pureza y temperatura deben ajustarse a diversos criterios.

Normalmente, el aire que se utiliza proviene del exterior, aunque existen soluciones técnicas de probada eficacia que utilizan aire interior mediante la recirculación (su aplicabilidad depende de las normativas nacionales o locales).

Cubierta

En principio, una cubierta, o un plenum, es una instalación mecánica necesaria para recoger el aire entrante y enviarlo al siguiente paso del proceso.

La propia cubierta funciona como una caja de presión que cumple diversos requisitos de estanqueidad, descontaminación, accesibilidad y mantenimiento.       

Filtro HEPA

Los filtros terminal que se utilizan en los quirófanos son de tipo HEPA (filtro de aire de partículas de alta eficiencia, por sus siglas en inglés).

Su propósito consiste en retener pequeñas partículas transportadas por el aire que contienen organismos microbiológicos, como gérmenes y bacterias.

Velos CG

El velo CG o laminador CG es un tipo de difusor de aire unilateral, formado por un conducto de salida de aire a gran escala cubierto por dos capas de un microtejido fino. Su diseño especial permite que la turbulencia creada por la entrada de aire en el quirófano sea muy pequeña. Cualquier posible inducción o vorticidad se reduce al mínimo.

 

Si se diseñan e instalan de la forma más eficiente los pasos anteriormente señalados, se genera un patrón de flujo laminar. El resultado es un sistema de flujo laminar en las zonas clave deseadas. Como mínimo cubre la zona de pacientes y, en función de los distintos tipos y tamaños, puede extenderse a la zona del instrumental u otras zonas. Estudios científicos han demostrado que un aire tan estéril, estable y prácticamente exento de turbulencias minimiza las infecciones postoperatorias.